A.R , Madrid ( 10-05-00)
El experimento se llama Máxima. Sus datos, ayer presentados en
Internet, confirman y mejoran los resultados recientes de otro grupo
experimental, independiente pero similar, llamado Boomerang.
"Un subgrupo de teorías cosmológicas, que abarcan la inflacción [que
describe los primeros instantes de la evolución del cosmos tras el Big
Bang], la materia oscura y la constante cosmológica, encajan
extremadamente bien en nuestros datos", ha comentado el líder de Máxima,
Paul Richards, de la Universidad de Berkeley (EE UU).
Tanto los científicos de Boomerang como los de Máxima concluyen, con
sus datos independientes, que el universo es plano, por lo que continuará
su expansión eternamente.
Lo que los físicos miden en estas observaciones son variaciones de
temperatura en la radiación de fondo y, a partir de ellas, elaboran un
mapa térmico del cielo en aquel momento de la infancia del universo. Los
puntos calientes y fríos medidos varían en unas pocas partes por 100.000
respecto a la temperatura media de la radiación de fondo (2,7 grados sobre
el cero absoluto). Los mapas térmicos y el análisis estadístico de los
datos desvelan detalles que encajan con las predicciones de la teoría
inflaccionaria acerca del universo plano.
Máxima, que ha presentado un mapa del 0,3% de la bóveda celeste,
obtiene la mayor resolución de los experimentos de este tipo en curso. En
la colaboración participan 22 científicos de 13 instituciones de cinco
países.
El universo está hecho de un
5% de materia y energía corriente -la que conocemos y que forma estrellas,
planetas, organismos vivos, etcétera-, de un 30% aproximadamente de
materia oscura fría -que no vemos pero que mantiene la estructura de las
galaxias- y de un 65% de energía oscura -una misteriosa y téorica fuerza
de repulsión que estaría acelerando la expansión del cosmos-. Estos son
los ingredientes del universo según afirman los científicos de un
experimento internacional que mide desde un globo, con un telescopio
especial de alta resolución, las variaciones de temperatura en la
radiación de fondo del universo, que corresponde a una edad de éste de
sólo 300.000 años. Y si esos son los ingredientes, la receta
cósmica da un universo plano.