EL PAÍS , Madrid
( 16-06-99)
El nuevo Sudbury Neutrino Observatory (SNO) es obra de un centenar de
científicos de Canadá, EEUU y Reino Unido y el objetivo es detectar
neutrinos producidos en el Sol para intentar aclarar un problema
científico: por qué los detectores existentes no observan tantos neutrinos
solares como las teorías de funcionamiento de la estrella predicen.
El detector de Sudbury intentará aclarar los interrogantes abiertos
sobre las propiedades de los neutrinos y sobre el núcleo del Sol, un horno
termonuclear en el que se producen neutrinos, así como la energía que
escapa de la superficie solar en forma de luz. El SNO es un gran tanque de
1.000 toneladas de agua pesada con 9.600 sensores de luz para registrar el
efecto de la interacción de los n eutrinos con átomos de agua. Se espera
registrar entre 10 y 20 neutrinos al día.
Los
neutrinos han empezado a hacerse notar en el nuevo observatorio de
Sudbury, un telescopio poco común situado en una mina de níquel en Canadá,
a 2.000 metros bajo tierra, que ahora se inaugura. La ubicación de esta
instalación científica responde a la necesidad de proteger el detector
frente al bombardeo de rayos cósmicos y otras fuentes de ruido de fondo
que impiden captar la señal de los elusivos neutrinos. Estas partículas
elementales apenas interaccionan con la materia y resulta extremadamente
difícil observarlas en un detector, pese a que miles de millones de ellas
atraviesan cada centímetro cuadrado de nuestro planeta cada segundo.