MALEN RUIZ DE ELVIRA , Madrid
( 11-10-00)
Aunque la discusión sobre la naturaleza de la luz en la época moderna
data de los tiempos de Newton, fue hace 100 años, con el nacimiento de la
mecánica cuántica, cuando la dualidad partícula-onda de la luz surgió con
toda su fuerza. A lo largo de este tiempo se han ido conociendo los
aspectos de partícula y de onda de la luz. Ambos están presentes en la
descripción de la realidad que hace la física moderna, con sus
fluctuaciones e incertidumbres inherentes.
El método utilizado por los investigadores es complicado, y también es
complicado de explicar. Se trata de una fuente de luz muy débil; en este
caso, un rayo de átomos de rubidio que pasan entre dos espejos altamente
reflectantes (una cavidad QED). Un láser se apunta a uno de los espejos.
La cavidad así excitada absorbe la luz y la reemite. Un fotón se escapa
ocasionalmente de la cavidad hacia un espejo y se detecta como partícula
en un fotodiodo. Le suele seguir un segundo fotón, y la detección del
primero dispara la medida de las propiedades de onda del segundo. En
realidad, se miden interferencias, cuyo patrón sólo aparece después de
muchas de estas medidas, condicionadas por la detección de cada fotón.
Cualquier interferencia indica características de los campos
electromagnéticos que las producen, y es así como se llega a medir el
campo electromagnético de los fotones de esta fuente de luz, aprovechando
el estado cuántico inducido en la fuente por la detección de cada fotón
que se escapa.
Según Luis Orozco, de la Universidad de Nueva York, uno de los
investigadores que han hecho el experimento y lo han publicado en Physical Review Letters (9
de octubre), "el método utilizado, la medición condicionada, es lo que nos
ha permitido saber cuándo y cómo está el fotón". El experimento puede
resultar además importante en dos aspectos, resalta este investigador
mexicano: "Abre la puerta a la posibilidad de preparar y estudiar estados
cuánticos y también permite pensar en mejoras en la ciencia de imágenes
[la microscopía, por ejemplo], ya que tradicionalmente se hace con
intensidades y se pierde la información de la fase, mientras que con
nuestro método se conserva la información".
La
luz puede considerarse formada por partículas (los fotones) o por ondas
(el campo electromagnético). Ahora, por primera vez, unos investigadores
han hecho un experimento que relaciona el aspecto partícula de la luz con
el aspecto onda.
Cuando
se intenta medir el campo electromagnético (el aspecto de onda de la luz)
de un fotón, que es la partícula de la luz, se plantea una gran
dificultad, puesto que el fotón es un cuanto (un paquete) de energía
electromagnética, explican los investigadores de la Universidad de Nueva
York en Stony Brook y de la Universidad de Oregón. Además, ¿cómo saber
cuándo va a aparecer un fotón para poder medirlo? El problema no era
sencillo de resolver, pero los investigadores lo han logrado con un nuevo
aparato, que han denominado correlacionador onda-partícula.