MALEN RUIZ DE ELVIRA , Múnich
( 24-11-99)
Todas las actividades de I+D en fusión en Europa se integran en este
programa, lo que le da un carácter único. Se trata de crear reactores
prototipo como resultado de una elección política: "Se invierten fondos
públicos porque los privados no están disponibles para proyectos a largo
plazo como es éste", comentó Finzi.
Unos dos mil científicos e ingenieros están involucrados en el
programa, a través de los centros de investigación asociados. En España,
el centro asociado es el Ciemat, donde funciona un sterallator, una
máquina experimental de fusión que es la más nueva de este tipo Alrededor
de este sterallator se ha establecido en el nuevo plan nacional de
I+D un área preferencial para la financiación de proyectos, lo que indica
la participación española en el esfuerzo europeo.
Nuevo ITER
La decisión de los Gobiernos europeos, que supone la continuación y
renovación de una estrategia que data de los años setenta, es más
destacable ahora que EUUU se ha salido del megaproyecto internacional
ITER, lo que ha dejado a Europa y Japón como los únicos socios con
posibilidad de financiar este futuro reactor experimental, que será con
casi total seguridad el denominado Siguiente paso en la estrategia
europea .
En la actualidad se está redefiniendo a marchas forzadas el ITER para
que se pueda hacer en él gran parte de los experimentos previstos en su
diseño definitivo de 1998, pero a mitad de coste (alrededor de medio
billón de pesetas). El nuevo ITER estará diseñado en el 2000, para que
Japón y Europa (con Canadá) puedan decidir al más alto nivel político
dónde se va a empezar a construir el prototipo de reactor, en todo caso no
antes de cinco años. La esperanza es que EEUU decida entonces regresar al
proyecto.
Los promotores europeos de la fusión saben que si consiguen rebajar el
coste del proyecto tendrán más posibilidades de que esta tecnología
complicada -que pretende aprovechar el agua como fuente de energía barata,
segura y poco contaminante- siga adelante, con el apoyo público.
Europa
ha decidido mantener durante los próximos años un esfuerzo continuado en
la investigación de la fusión nuclear como fuente futura de energía. El
Programa Europeo de Fusión prevé el gasto hasta el 2002 de casi 500
millones anuales de euros (80.000 millones de pesetas) dentro del V
Programa Marco de I+D, de los cuales el 40% corresponderá a la Comisión
Europea y el resto a los Gobiernos de los países participantes. "La física
del plasma es muy interesante, pero está claro que el objetivo final es la
producción de energía", comentó Umberto Finzi, coordinador del programa
por parte de la comisión, al presentar en Múnich, el pasado lunes, la
estrategia europea que se centra en la técnica de confinamiento magnético,
aunque mantiene contacto con el confinamiento inercial.