ALICIA RIVERA, La Haya
El gran acelerador de partículas LEP del Laboratorio
Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra, empezará a ser
desmantelado en breve. Así lo decidió ayer en reunión extraordinaria el
consejo de los países miembros de la organización. El cierre de la máquina
retrasará durante años la búsqueda de la partícula de Higgs, de cuya
existencia se hallaron indicios recientemente gracias al acelerador.
El Consejo decidió continuar el plan científico del
laboratorio aprobado en 1996 que contempla el cierre del LEP para montar
en su lugar el nuevo acelerador LHC que debería empezar a funcionar en
2006. La desolación y la tristeza hicieron mella entre centenares de
físicos que han intentado en los últimos días defender la importancia
científica de los experimentos que podrían haberse realizado el año que
viene en LEP. "Es una noticia lamentable para la comunidad científica
internacional, pero fundamentalmente para la comunidad científica
europea", comentó ayer tras la reunión Manuel Aguilar Benítez, delegado
científico de España en el CERN.
"En ausencia de un consenso para cambiar el programa existente, el comité del Consejo apoya [la decisión del] director general para seguir adelante el programa del CERN existente", decía ayer un comunicado de la organización. El duro debate entre los delegados de los países miembros duró cuatro horas y en él se manifestaron posturas contrapuestas. La delegación española defendió, argumentando el interés científico de la búsqueda de la partícula de Higgs, la reapertura del acelerador durante unos meses el año que viene.
El LEP, una maquina científica de 27 kilómetros de circunferencia, inaugurada hace once años, acababa ahora su vida útil programada, pero la sorpresa de Higgs después del verano hizo que se replanteara su cierre definitivo.
Presión científica
El comité de investigación del CERN celebró hace dos semanas una reunión extraordinaria y no llegó a un acuerdo acerca de la conveniencia o no de mantener abierto el LEP. Pero el director general del laboratorio, Luciano Maiani, decidió cerrarlo definitivamente, aunque pidió que el Consejo de los países miembros ratificara su decisión en la reunión fijada para el 15 de diciembre. Unos días después convocó la reunión extraordinaria de ayer. Mientras tanto, centenares de físicos del CERN, con el apoyo de colegas de Europa y de Estados Unidos favorables a seguir los experimentos en busca de Higgs el año próximo en el LEP, han defendido el interés científico de esa investigación, la oportunidad de hacer un descubrimiento fundamental y la escasa o nula incidencia que tendría esta prórroga en el plan de desarrollo del LHC.
La búsqueda de Higgs, una partícula esencial que de existir completaría el modelo físico que describe el microcosmos, es el objetivo soñado de la física desde hace años. Tras haber encontrado los primeros indicios sólidos aunque no definitivos de su existencia, los científicos querían salir de dudas con la ilusión de tener tal vez en la punta de los dedos un descubrimiento sensacional.